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EMPRESAS ECOEFICIENTES SON UN EJEMPLO PARA EL PERÚ


Las empresas que producen más con menos impacto ambiental son una realidad en nuestro país. Así lo demostraron las cuatro empresas peruanas que recibieron el 3 de junio el Premio a la Ecoeficiencia Empresarial 2009, organizado por el Ministerio del Ambiente, MINAM y la Universidad Científica del Sur. Ellas fueron reconocidas por realizar buenas prácticas de gestión ambiental en sus procesos productivos.

En la categoría de Ecoeficiencia en Agua se reconoció a la empresa ENERSUR S.A. por sus prácticas ambientales en el reciclaje del agua. Enersur S.A., empresa de generación eléctrica privada, ubicada en Ilo, Moquegua; forma parte del grupo SUEZ Energy International y a través de la Central Térmica ILO 21 recicla y reusa el agua, gracias a su proceso de tratamiento de aguas servidas y forestación.

“En esta central el agua de mar es tratada para la producción de la empresa y el aprovechamiento humano. Las aguas residuales de la planta, comprenden las aguas ya utilizadas en los servicios higiénicos, cocina, comedor, servicios industriales, que pasan por un proceso de clarificación. Los residuos obtenidos luego del proceso de purificación de agua se usan como abono para mejorar los suelos y el agua, para regar arbustos y olivos por goteo, lo que significa que ninguna gota del agua tratada es desechada al mar”, sostiene por su parte Oscar Postigo, representante de Enersur S.A.

Cabe destacar que en ocho años de proyecto la central térmica ILO 21 ha logrado crear un nuevo microclima en la zona con especies vegetales y animales antes inexistentes, añadiendo un valor a la producción.

La empresa REPSOL, que ganó en la categoría de Ecoeficiencia en el proceso integral, destacó por sus prácticas de gestión ambiental en el diseño de sus productos, así como en su gestión externa y de residuos. Como muestra la empresa ha invertido en tecnologías alternativas para producir de manera más limpia.

“Desde 2008 la empresa segrega los residuos por colores, mejorando de esta forma la gestión e incentivando el reciclaje, principalmente de papel y plástico PET. Contamos con un programa de retiro de sustancias o materiales peligrosos para ser reemplazados, si fuera el caso, por otros de menor impacto. Minimizamos la cantidad, peligrosidad de los residuos, efluentes y emisiones contaminantes. Los residuos orgánicos son procesados para producir compost y nos preocupamos por usar materiales y equipos ahorradores en nuestra producción, así, hemos invertido en sistemas de alumbrado con prendido y apagado automático e internamente se usan focos ahorradores, así como aire acondicionado de manera controlada”, destaca el ingeniero ambiental César Espinoza de Repsol, empresa que cuenta con certificaciones ambientales tales como: ISO 9001, 14001 y OSHAS 18001.

Uso inteligente de residuos

La Compañía de Minas Buenaventura ganó en la categoría de Ecoeficiencia en Residuos, por la exitosa implementación de un sistema para la minimización de residuos sólidos peligrosos y no peligrosos en servicios administrativos.

La experiencia exitosa de la Compañía de Minas Buenaventura corresponde a la mina Julcani (Huancavelica), que es la primera unidad de producción minera de Buenaventura, que inició sus operaciones en el año 1953 como yacimiento de plata en la provincia de Angaráes y distrito de Ccochaccasa, a aproximadamente 4,200 msnm.

“Hasta el año 2005 la gestión de residuos sólidos consistía en la clasificación de residuos industriales y domésticos, así como la recolección y transporte de residuos sólidos solo del campamento y la mina. Los pobladores de Santiago Apóstol de Ccochaccasa y San Pedro de Mimosa botaban sus basuras en las quebradas por donde discurrían las aguas superficiales que eran consumidas por la población de la parte baja, poniendo en riesgo la salud de los comuneros. Ahora eso ha mejorado: los residuos sólidos se clasifican en cinco tipos utilizando recipientes de colores diferentes para cada tipo de residuo, que son colocados en puntos de acopio en la Mina Julcani y en las comunidades de Ccochaccasa y San Pedro de Mimosa”, destaca Rosemary Boltan de Compañía de Minas Buenaventura, que cuenta con la certificación internacional ISO 14001.

Esta iniciativa de reciclaje ha permitido crear puestos de trabajo en la comunidad de Santiago Apóstol de Ccochaccasa, que ahora cuenta con una empresa comunal encargada de los servicios de recepción, reciclaje, disposición final y venta de los residuos sólidos.

Finalmente, representando a la selva peruana el Grupo Onda Agroambiental de la Facultad de Agronomía de la Universidad Nacional de la Amazonía Peruana, se hizo merecedora del reconocimiento a la Ecoeficiencia por emprendimiento juvenil.

“Este reconocimiento es un orgullo para los jóvenes voluntarios que forman parte del Grupo Onda Agroambiental, pues se busca gestionar y manejar eficientemente los residuos sólidos universitarios incentivando el aprovechamiento racional de los recursos naturales y promoviendo la protección de la calidad ambiental, contribuyendo de esta manera a la competitividad local, regional y nacional”, sostiene Giorly Machuca, ingeniera ambiental y asesora de este proyecto estudiantil.

“Agenda Verde: Gestión de residuos sólidos” es el nombre del proyecto que pretende, a través de iniciativas como la bolsa de residuos universitarios, el tratamiento, reuso y reciclaje de residuos sólidos, la construcción de instalaciones para elaboración de compost y la construcción de biodigestores en base a residuos de la producción porcina, vacuna y animales menores, entre otras actividades, sensibilizar a la comunidad universitaria y minimizar los impactos negativos ambientales, sociales y hasta económicos que causan la inadecuada gestión y manejo de los residuos sólidos en el área.

En el marco del proyecto, que costará 25,630 nuevos soles, se construirá el Centro Piloto AgroAmbiental Zungaro Cocha, que tiene como objetivo producir bienes y servicios a precios competitivos en armonía con el cuidado del ambiente.

Los beneficios económicos de este proyecto se obtendrán a largo plazo, pero los beneficios ecológicos se obtendrán en el mediano plazo. La sostenibilidad se dará al alcanzar el tercer año cuando el 70% de los componentes ya se hayan instalado.

La ejecución del proyecto tendrá un impacto ambiental positivo ya que generará beneficios ambientales para la Universidad, demostrando un alto respeto por el medio ambiente, disminuyendo la cantidad de residuos, focos de contaminación, conservación de los recursos naturales y aseo, ornato y belleza de las instalaciones universitarias.

Transparencia garantizada

Entre los miembros del jurado destacaron representantes de la Cámara de Comercio de Lima, el Colegio de Ingenieros del Perú, el Ministerio de la Producción; la CONFIEP y el Ministerio del Ambiente. Asimismo entre las empresas participantes destacaron: Milpo, José R. Lindley, Backus, Kimberly Clark, Pluspetrol, Tintaya, Amanco, Movistar, TGP, Barrick, entre otras.

El Ministro del Ambiente, Antonio Brack, señaló que el Ministerio está comprometido en impulsar la ecoeficiencia no sólo entre las empresas, sino a nivel del sector público, de los gobiernos locales y regionales, y hasta en las escuelas públicas y privadas, por lo que el MINAM cuenta con programas específicos para estimular la responsabilidad ambiental en estos sectores. Para el sector público por ejemplo, la Ley del Presupuesto Público contempla ahora que las empresas estatales implementen medidas de ecoeficiencia, así que este concepto empieza desde el Estado, que tiene que enseñar con el ejemplo.

“Este es el primer Premio a la Ecoeficiencia Empresarial, y las empresas que han sido reconocidas servirán como ejemplo a las siguientes porque el próximo año tendremos muchas más empresas haciendo las cosas bien en materia ambiental. Felicito a las empresas ganadoras por sus prácticas y certificaciones ambientales, porque con su buena gestión ambiental son un ejemplo para todos los peruanos”, destacó el ministro Brack.
El concepto de Ecoeficiencia se usó por primera vez en la Cumbre de la Tierra en Río de Janeiro (1992), y se define como la producción de bienes y servicios a precios competitivos y satisfaciendo las necesidades humanas en armonía con el ambiente al generar menor contaminación. El concepto está ligado estrechamente con el desarrollo sostenible, porque busca la optimización de los tres objetivos en forma paralela: el crecimiento económico, la equidad social y el valor ecológico.