RSS

RESPONSABILIDAD SOCIAL EMPRESARIAL

Si bien el desarrollo de la minería aporta significativamente el crecimiento del país, éste debe ir a la par con el respeto a las comunidades campesinas y nativas, así como el medio ambiente.

En la actualidad, el Ministerio de Energía y Minas (MEM), revisa normas de consultoría ambiental, exploración minera, participación ciudadana y protección ambiental, a fin de detectar y corregir algunas debilidades.

Para evitar los efectos negativos de las operaciones mineras en el medio ambiente, el Ministerio de Energía y Minas, exige que toda actividad minera nueva cumpla con invertir en tecnología moderna que minimice los daños ambientales.

En este contexto, el ministerio y la empresa privada suscribieron un convenio con el Fondo Nacional del Medio Ambiente (FONAN), a fin de construir un fideicomiso, con tres millones de soles aportados por el Estado y otras empresas mineras, para remediar los pasivos ambientales.
Asimismo, el sector de minería revisa la ley de cierre de minas y mejoramiento de los pasivos ambientales. Además, realiza alianzas con diferentes entidades y universidades para promover investigaciones orientadas al control de la contaminación ambiental en determinadas zonas del país.

La adopción de nuevos procesos en las actividades mineras también se da, pero no por exigencia del protocolo ambiental sino por decisión de los propietarios, cuya preocupación por la preservación del medio ambiente. En este contexto, el empleo de nuevas tecnologías adquiere particular importancia ya que permite reducir al máximo los impactos negativos ambientales de la actividad minera y posibilita el aumento de la productividad, de las exportaciones y del ingreso de divisas para el país.

Debido a que la actividad minera es de vida corta, las empresas realizan, además de su labor productiva, actividades que promueven las capacidades de los pobladores locales y de sus trabajadores. De esta manera alientan la promoción y optimización de actividades económicas locales.

Un ejemplo de que sí es posible una convivencia armoniosa entre comunidad, naturaleza y empresa privada, es la minera Yanacocha, que funciona en Cajamarca.
Sin embargo, es lamentable, darnos cuenta que no todos estamos concientes de la importancia que abarca la responsabilidad social de una empresa con su entorno.

El pasado 29 de agosto, en la edición de Economía & Negocios del diario, El Comercio, publicó una noticia del Organismo Supervisor de la Inversión en Energía y Minería (OSINERGMIN), explicando al detalle una multa impuesta a la minera Doe Run, por infracciones ambientales, se explica, que la empresa deberá pagar S/. 724.500, equivalente a 210 Unidades Impositivas Tributarias (UIT), por cometer cuatro infracciones graves, multa recibida luego que el regulador confirmara incumplimientos en el manejo ambiental del complejo metalúrgico de La Oroya, ubicado en la ciudad de Junín.

Según la resolución, las infracciones que cometió la minera atentan contra la protección del medio ambiente, las cuales son: superar los límites máximos permisibles del fluente minero, metalúrgicos para un punto de vertimiento, emitir dióxido de azufre sin medidas de previsión y control.

Otra de las mineras sancionadas por el Organismo Supervisor, fue en este caso la Minera, Casapalca con una multa de de 84 Unidades Impositivas Tributarias, monto que asciende a S/. 289. 800; se determinó que Casapalca, es responsable de dos infracciones respecto de alteraciones en la calidad de los sueldos y el manejo inadecuado de aceites, junto con infracciones de mayores gravedad y un incumplimiento reiterado de dos recomendaciones sobre seguridad e higiene minero.

De acuerdo al último balance de inspecciones efectuadas al sector minero por el Ministerio de Trabajo, un tercio de ellas no incorpora a sus trabajadores en la planilla laboral. Del mismo modo, las inspecciones permitieron confirmar que existe una distorsión en el uso de los "services" y la tercerización.

Con respecto a la intermediación ("services"), se ha comprobado que trabajadores de "services" se encuentran laborando en el socavón o a tajo abierto, concurriendo en el mismo espacio y horario de trabajo que los empleados de la minera; y en el caso de la tercerización, el problema incurre en la falta de autonomía de capital propio ni pluralidad de clientes, dejando entender que muchas de estas empresas podrían haber sido creadas como fachada.

La Dirección Nacional de Inspecciones Laborales cuenta con 335 inspectores.

El Organismo Supervisor de la Inversión en Energía y Minería (OSINERGMIN), informó que instalará en setiembre una oficina de vigilancia para hacer un seguimiento sobre la polución ambiental en la Oroya. Durante este año se tiene previsto efectuar aproximadamente 90.000 inspecciones en todo el país.

El tema de la responsabilidad social empresarial, forma parte de la gestión empresarial de los asociados de la Sociedad nacional de Minería, Petróleo y Energía (SNMPE), que están identificados con la cultura y retos de superación que poseen los habitantes de las comunidades aledañas a los centros mineros.

Así, se consolidó una alianza estratégica entre empresa y comunidad que busca cabalizar esfuerzos en desarrollar infraestructura básica y productiva que permita a los pobladores tener herramientas necesarias para acceder a un empleo digno.

Debido a que la actividad minera es de vida corta, las empresas realizan, además de su labor productiva, actividades que promueven las capacidades de los pobladores locales y de sus trabajadores. De esta manera alientan la promoción y optimización de actividades económicas locales.